viernes, 11 de junio de 2021

12/06 - Onofre de Egipto


La vida de San Onofre es narrada en una memoria de San Pafnucio, el Asceta. Se cree que ambos hombres nacieron en el siglo III.


En sus memorias, San Pafnucio entra en el desierto egipcio pensando que podría desear vivir la vida de un ermitaño.


Después de un tiempo de oración y meditación el desierto, San Pafnucio se queda sin comida y agua y solo continúa su camino por la gracia de Dios hasta que fue sorprendido por una figura que él creía que era una bestia salvaje.


San Pafnucio narra este encuentro de este modo:


Entonces de repente vi a un hombre que venía hacia mí y que parecía una bestia salvaje. Tenía un aspecto aterrador, peludo sobre todo su cuerpo, con una falda hecha de hojas.


Cuando se acercó a mí, me asaltó el terror y temí que pudiera matarme. Corrí hasta lo alto de una colina, pero él se acercó hasta donde yo estaba, se agachó, miró hacia mí y dijo:


“Baja y ven donde mí, hombre santo, porque yo soy un hombre que vive como tú en esta soledad desolada por el amor de Dios”.


Aquel hombre continúa explicando que ha vivido como ermitaño durante sesenta años en este desierto. Anteriormente había estado en un monasterio en la Tebaida [N.T. cerca de Hermópolis] con 100 hermanos santos, pero teniendo en cuenta el ejemplo de los profetas Elías y Juan el Bautista, decidió adoptar la vida de un ermitaño.


Su ángel de la guarda, a través de un cuervo, le llevaba comida a la cueva donde moraba, un poco de pan y agua cada tarde, y la Eucaristía los sábados y domingos”.


Tras relatarle su vida y los amargos conflictos padecidos como ermitaño, Onofre le contó a Pafnucio que estaba a punto de morir y que él había sido enviado para enterrarlo, lo que ocurrió poco después entre cantos de ángeles. Aunque Pafnucio deseaba quedarse para siempre en la cueva del Santo, en cuanto lo sepultó, esta se derrumbó y la palmera que había proporcionado dátiles a Onofre se secó, indicando con ello que la voluntad de Dios era que Pafnucio regresara a su monasterio y que diera a conocer a Onofre al mundo entero.



Fuente: elmisericordioso.me / GOARCH