martes, 10 de agosto de 2021

11/08 - Euplo (Euplio) el Santo Mártir y Arcediano de Catania


Euplo vivió a finales del siglo III d.C., cuando el emperador era Diocleciano (284-305 d.C.). Nació en Catania, Sicilia, donde fue diácono de la Iglesia de allí. El emperador ordenó al gobernador Calvisiano de Sicilia que exterminara a cualquier cristiano que encontrara en el lugar.


Calvisiano no encontró un solo cristiano, porque los pocos que estaban allí se escondieron. Pero alguién vio a Euplo llevar un libro a los cristianos y leérselo. Este libro era el Santo Evangelio.


Cálido predicador del Evangelio,  Euplo intentaba afianzar la fe de los cristianos perseguidos y los animaba a preferir los martirios más terribles en lugar de negar a Cristo. Porque "Si sufrimos, también reinaremos con él; si le negáremos, él también nos negará." (2 Tim. 2,12). Si, entonces, mostramos paciencia, entonces reinaremos con Él, con Cristo Dios. Pero si lo negamos, Él también nos negará.


Los idólatras, al ver esta actividad de Euplo, lo denunciaron al eparca Calvisiano.


Pronto le llevaron a la corte; le colgaron el Evangelio alrededor de su cuello y lo llevaron a prisión. Una vez allí, el gobernador intentó con una conversación convencer a Euplo de que era una estupidez creer en el Dios Trinitario y debía negarlo lo antes posible. El Santo, invencible conversador, rebatió uno por uno todos los argumentos del gobernador. 


Le pidió al Santo que leyera el libro, encarcelándole seguidamente por ser cristiano. El Señor hizo que un manantial de agua fluyera en la prisión para que el mártir saciara su sed, después de siete días de sed y hambre, los cuales Euplo pasó en oración. Finalmente, llevaron al Mártir de Cristo al patíbulo con el Evangelio colgando del cuello. Entonces San Euplo abrió el Santo Evangelio y leyó de él a la gente durante mucho tiempo. Muchos se convirtieron a la fe de Cristo. Luego fue llamado para ser torturado. 


Primero le ataron las manos, los pies y las rodillas y lo colgaron de un poste de madera, donde le desgarraron la piel con garras de hierro. En este momento, una voz divina vino a él y le fortaleció. 


Luego, con un martillo de hierro, le golpearon las piernas y le encerraron nuevamente en prisión. Mientras le golpeaban, Euplo le dijo al juez torturador: "Oh, ignorante, ¿no ves que gracias a la ayuda de Dios, estas torturas son para mí como una telaraña? Si puedes, encuentra otras torturas más duras , porque todos estos son como juguetes ". El juez por lo tanto ordenó que le arrancasen las orejas al Santo, que le rasgasen la carne con garras de hierro y luego le rompiesen las tibias con martillos.


San Euplo fue decapitado en el año 304, siendo recibido en el Reino de los Cielos.


Sus sagradas reliquias están en el pueblo de Vico della Batonia, cerca de Nápoles. Una parte de su cráneo está en la Metrópoli de Polyani y Kilkis. Una parte de su mano derecha está en la Iglesia de la Dormición de la Theotokos en Nea Mesimvria. Otras porciones de sus reliquias están en los monasterios de Docheiariou y Pantocratoros en el Monte Athos.


Con Santa Águeda, Es patrón de Catania en Sicilia, junto con Santa Águeda. También es el santo patrón de Francavilla de Sicilia y Trevico. Las ruinas de la antigua iglesia de San Euplio se encuentran en Catania cerca de la Plaza de Stesicoro, que es lugar donde el Santo recibió su martirio.


Su nombre en griego significa "buena navegación", lo cual se canta en el texto del servicio de Vísperas en su honor. 


En el puerto de Alexandroupolis en Grecia, una pequeña iglesia fue construida a San Euplos en 1997 por los emigrantes tracios, para conmemorar una iglesia en Ainos, Tracia, dedicada a San Euplo, de donde fue patrón, que fue construida antes del año 1000 d.C. Esto fue porque Ainos tenía una presencia naval significativa, e incluso en la Revolución griega de 1821 tenía 300 barcos estacionados en su puerto. La presencia en el puerto de estas iglesias dedicadas a San Euplo es, por lo tanto, ayuda y mediación del Santo para la "buena navegación" de los barcos que parten de allí.



Fuente: laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com