miércoles, 15 de diciembre de 2021

16/12 - Nuestra Justa Madre la Bendita Emperadora Teófano (Teofanía)


Nació de padres eminentes, Constantino y Ana, que estaban emparentados con varios emperadores. Sus padres no pudieron tener hijos por un largo tiempo, e imploraron a la Madre de Dios que les diese una familia. Dios les concedió esta hija, Teófano o Teofanía.


Imbuida con un espíritu cristiano desde su juventud, Teofanía sobrepasaba a todos sus compañeros en toda virtud. Cuando hubo llegado a la adolescencia, contrajo matrimonio con León, hijo del emperador Basilio el Macedonio, y sufrió grandes infortunios junto a su esposo.


En respuesta a la calumnia de que León llevaba un puñal en su pecho con el que mataría a su padre en el momento oportuno, el crédulo Basilio encerró a su hijo y a su nuera en la cárcel, y estas dos almas inocentes pasaron allí tres años. 


Entonces un día, en la fiesta del profeta Elías, el Emperador reunió a todos sus nobles en la corte para una celebración. En cierto momento, la cotorra del Emperador empezó a decir: «¡Ay, ay, mi señor León!», y repitió estas palabras unas cuantas veces. Esto causó gran confusión entre los nobles, quienes rogaron al Emperador que liberase a su hijo y nuera. 

El Emperador se conmovió y accedió.


Después de la muerte de su padre, León se convirtió en emperador, siendo llamado «el Sabio».


Teofanía no consideraba que su dignidad imperial fuese muy importante, sino que, totalmente entregada a Dios, se ocupaba de la salvación de su alma, orando, ayunando, dando limosnas y fundando monasterios e iglesias. Ninguna mentira pasó jamás por sus labios, ni tampoco ninguna palabra innecesaria, ni la menor calumnia. 


Santa Teófano mandó construir el Santo Monasterio Patriarcal y Estauropégico de Santa Anastasia la Farmacolitria («Protectora contra los Venenos») de Calcídica (883).


En la hora de su muerte, cuando aún era joven (según algunos, con veinte años; según otros, con veintisiete), llamó a sus amigos más íntimos y se despidió de ellos, y entregó su alma a Dios en el año 892. El emperador León quería construir una iglesia sobre su tumba, pero cuando el Patriarca se negó a ello, León construyó la Iglesia de Todos los Santos, diciendo, que si Teofanía fuese una santa, querría ser glorificada junto a todos los otros. Fue entonces cuando se estableció la fiesta de todos los santos, que se celebra el domingo después de la fiesta de la Santa Trinidad.


Sus santas reliquias se custodian aún en la Iglesia Patriarcal de Constantinopla como fuente de curación para los que se acercan a ellas con fe y devoción.



Fuente: GOARCH / laortodoxiaeslaverdad.blogspot.com

Traducción del inglés y adaptación propias