10/11 - Orestes el Mártir de Capadocia


Su nombre significa «habitante de los montes». Viene de la lengua griega.


Se trata de un joven que, desde la más remota antigüedad cristiana es venerado como un mártir.


En el concilio de Nicea se tienen noticias de un monje que participó en él y que provenía del monasterio de san Orestes, en Capadocia. Su ciudad natal se llamaba Tiana.


Se sabe que Diocleciano dispersó a los cristianos que había allá por entonces.


En la Edad Media se le compuso una Pasión”, en la que se narra la vida, obra y milagros de este mártir por confesar su fe en Cristo.


Dicen que era médico. Uno de los consejos que les daba a sus enfermos era que se apartaran de la idolatría. Les ayudaba tanto en lo físico como en lo espiritual. 


Y como solía suceder, alguien lo denunció a las autoridades de que era cristiano. El, sin dudar lo más mínimo, dijo la pura y simple verdad. Pero amenazó al pueblo y a las autoridades de que iba a ocurrir algo importante.


Cuando nadie lo esperaba, dio un fuerte soplido y las estatuas de los dioses se cayeron al suelo como hojas que leva el viento.


A Orestes le introdujeron unos clavos largos por los tobillos; lo ataron a un caballo salvaje y este lo arrastró violentamente hasta que entregó su espíritu en el año 289.


Sus reliquias siguen el monasterio que lleva su nombre en Capadocia.